Cuando estaba la Olivetti

En casa tenemos una Olivetti como esta, la studio45. Saber usarla es otra historia. Recuerdo que cuando era pequeña trataba de escribir con todos los dedos. Hacerlo velozmente para mi era impensable. Pero algo aprendí, y me ha sido útil. Al menos para mi, el teclado de la computadora no es un problema.
Recuerdo que en una Olivetti he escrito mi tesis de laurea. No recuerdo el modelo, pero recuerdo muy bien que cada error se debía corregir con una cinta especial, que trabajo, a pensarlo. Recuerdo también que cambiábamos el carácter sustituyendo una rueda especifica. Luego llego la computadora y en la oficina la maquina de escribir fue dejada en un angulo.
¿Quien usa aún la maquina de escribir? Hasta hoy estos ejemplares de la escritura pre-digital y sus relativas piezas de recambio resistían aún en un cierto comercio gracias al hecho de que alrededor de 900 aspirantes periodistas todos los años estaban obligados, para ingresar a la profesión, a cimentarse sobre el teclado en el curso de prueba de habilitación. El Consejo de Ministros aprobó recientemente el reglamento que disciplina el uso de la PC en el curso de los exámenes para periodismo. ¿Será el primer paso hacia el declino de la maquina de escribir?
La Olivetti Lettera 22 era querida por los periodistas de la vieja guardia por su reducida dimensión. Reducida, se entiende, para los estandars de la época: era de hecho ancha y profunda unos treinta centímetros y alta ocho. Pesaba aproximadamente 4 kilos y estuvo concebida como instrumento de viaje, al punto de que se vendía en una confección dotada con una manija, como una valijita.
Hemos encontrado algunas publicidades antiguas.
fuente: onevintage.it










