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agosto 7th, 2009 — Castellano, De todo un poco..., Historias


La Orzata es un recuerdo de infancia, durante el verano en la heladera había siempre una botella de este jarabe que se rebajaba con agua.
Ayer compre una botella, para saborear nuevamente ese gusto olvidado. Ademas de descubrir que contiene un extracto del misterioso benzoe o benjui. Buscando en la red me acorde de la publicidad de la famosa hacienda que inventa bebidas, jarabes y otros productos por mas de cien años. Una historia que comenzó en el 1905, en la baja ferrarese de Portomaggiore, cuando Gennaro Fabbri relevó una vieja droguería con tinas e inició a producir licores, entonces “marena” al fruto y jarabes.
Durante el programa televisivo Carosello, en los años sesenta, la publicidad de la Fabbri se le había otorgado al personaje Salomone, Pirata Pacioccone. El personaje había sido en el 1965 por el dibujante Ebro Arletti y con el guionista Guido De Maria, se creó el cartón animado “Salomone”, un bucanero algo gordito que navegaba por los siete mares con una heterogénea chusma, siempre a la búsqueda de fantasmales botines y tesoros. Grande panza y bigotes para arriba, el pirata y su chusma eran “responsables” de la pregunta-tormento «¿Capitán, lo podemos torturar?», un modo de decir que entró en el lenguaje común. En cada entrega Salomone enfriaba los ánimos de la chusma con su famoso «Porta pasiensa», frase mágica que salvaba al prisionero de turno de una tortura “para hacerlo hablar“. Obviamente la solución era un producto Fabbri.
Salomone, pirata pacioccone
No recordaba los gadget que lo representaban. Este tritura hielo para preparar los jarabes ¿que les parece?

¿Saben quienes trabajaban en los textos publicitarios?
Francesco Guccini y su llorado Bonvi, aquí en la foto.

Fuente: www.culturadelbere.it, www.coolmag.it, cattivamaestra.blog.lastampa.it
gennaio 6th, 2009 — Castellano, Historias

La recuerdo muy bien aquella tarde del 6 de enero de 1960, hacia frío y mi madre no quería que salga de casa. Pero era el día de la entrega de los paquetes de la Befana de la hacienda, aquellos que la hacienda Municipal del Gas, con la contribución de los dependientes, destinaba a los hijos de los obreros y empleados. Me veo mientras mi madre me cubría toda antes de salir. Mi padre no tenia auto y desafiábamos al frío a bordo de su lambretta 150 para llegar desde las Tavernelle, donde vivíamos, hasta el centro. Al final de la ceremonia, volvimos a casa con el tranvía eléctrico: el filobus como se llamaba en aquella época.
La ATMA, la hacienda de trasportes, había inaugurado la planta filo-viaria en marzo de 1949 con la institución de cuatro lineas que interesaban al centro de la ciudad, y también a las fracciones periféricas de las colinas Pinocchio, Posatora y Tavernelle. Parte de las lineas se suspendieron en los años setenta.
¿Que estaría pensando en aquel momento cuando me fotografiaron? Seguramente estaba muy intrigada porque me encontraba en un lugar que jamas había visto antes. Y no encuentro una imagen mas adecuada para este día, que debería ser de fiesta y lo será para tantos. No obstante el dolor y las ganas de silencio y de paz que parecen inalcanzables.
dicembre 6th, 2008 — Castellano, Historias

Mi abuela lo llamaba crochet, fue ella quien me enseñó a usarlo, y siempre ella me enseñó a tejer. Ella era muy hábil y pasaba mucho tiempo tejiendo. Si pienso en ella, la veo sentada junto a la ventana con los ovillos junto al alfeizar. Era capaz de tejer también con 3 agujas y hacia calcetines para ella con un hilo marrón. Los ovillos estaban siempre por todos lados y muchas veces rodando, porque eran la diversión para el gato.
El pico de creatividad lo tuve durante mi primer embarazo, tal vez eran los poderes de los estrógenos, confeccioné un par de cubrecamas para mi hijo y luego de algunos meses diversos puloversitos.
Para algunos el hobby y la pasión por el trabajo en ganchillo, resultó una verdadera profesión. Desde algún tiempo, en la web han aparecido blogs y sitios de e-commerce de trabajos realizados al ganchillos, hasta se publican libros.
Es verdaderamente increíble, quien hubiera dicho que trabajos realizados al ganchillo podrían ser útiles para estudiar las ecuaciones matemáticas como han ya hecho el Dr Hinke Osinga y el Profesor Bernd Krauskopf, de la Universidad de Bristol, que han usado 25,511 tiras de crochet para representar a la ecuación de Lorenz.

Los matemáticos Daina Taimina y su marido David Henderson, son los coautores de Experiencing Geometry, un texto sobre la geometría euclidiana. En el libro los autores hacen referencia también a modelos de trabajo al crochet. Aquí mostramos uno y aquí encuentran otros ejemplos.

Entre las creaciones más originales, están aquellas de Emily Barletta, una artista de Brooklyn, que con el ganchillo realiza reproducciones del mundo microbiologico, órganos, venas, sangre y bacterias de los colores mas llamativos.


¿Y que dicen de los protectores de PC hecho a mano?


agosto 29th, 2008 — Castellano, De todo un poco..., Historias, Yo lo visitaría
Un post entre lo serio y lo irónico.
¿Saben lo primero que pensé cuando vi la imagen de la rana crucificada expuesta en el centro de Bolzano en el museo de arte moderno y luego de haber leído en la red y en el post de Malvino? Me acorde de los gadget anfibios de la Kinder Ferrero de algunos años atrás. Se llamaban Ranoplà. No lo tome a mal el artista, pero esto es lo que pensé, ademas de reflexionar sobre como le habrá ocurrido representar a la rana crucificada.

Pero debo agradecerle porque es gracias a el, que me vino la curiosidad de buscar que significados se esconden detrás de este anfibio que ha dado tanto a la ciencia. ¿Quien no recuerda los estudios de Galvani sobre la fisiología muscular conducido sobre el arte de la rana? y aún hoy la rana se utiliza para estudios de neurofisiología.
Experimentos con músculos de rana conducidos por Luigi Galvani.

Pero volvamos a la rana y a su significado en la historia del arte.
En las tradiciones americanas precolombinas la rana era portadora de salud, tenía alejado al mal y a las energías negativas. La diosa Centeotl, patrona de los nacimientos y de la fertilidad, era representada como una rana. Ranas y sapos eran considerados ademas espíritus de la lluvia: algunas tribus peruanas y bolivianas creaban pequeñas imágenes de ranas para poner sobre las colinas para invocar a la lluvia.
Justamente la rana Diva del crepúsculo, es protagonista de una colección privada que pueden admirar aquí.
La colección comprende miles de objetos que representan ranas, realizadas en diferentes materiales: desde la piedra hasta el vidrio, desde el marfil a la terracota, el plástico. La colección se inaugura en los años 70, luego de la adquisición por parte del propietario de algunos terrenos de la zona de Vercelli, habitada por muchísimos ejemplares de estos anfibios. Se apasiono inicialmente en la cocina de la zona, que comprende platos deliciosos a base de ranas pero sucesivamente inicio a adquirir ranas de cada tipo y dimensiones en anticuarios y durante numerosos viajes a la India, China, Japón, Tailandia, México, Rusia, Brasil, Argentina…
Aquí una de las piezas de la colección expuesta en la muestra.

¿Y la rana crucificada? Aquí esta!

agosto 16th, 2008 — Castellano, De todo un poco..., Historias
BEIJING HUANYING NI= Pekín te da la bienvenida
¿Quizás que cosa pensaría el barón De Coubertine de este robot que recibe a los visitantes y turistas en el aeropuerto de Pekín?

Es una de las 5 mascotas de las Olimpiadas chinas, Olimpiadas precedidas de polémicas y que entre otras polémicas proceden. Pero el espectáculo debe continuar, los patrocinantes con sus inversiones para la publicidad no están desilusionados. La maquina organizativa no se puede parar.
A las mascotas las vemos bailar en el estadio, pero también fuera se advierte la presencia de las mismas. Aquí se las puede ver sobre el ingreso al fast food de McDonald’s uno de los food sponsors ligados indisolublemente a los Juegos Olímpicos. ¿Que mejor ocasión para entrar en el mercado, consolidar sus propias posiciones y aficionar a los chinos a los Big Mac?

Las cinco mascotas se llaman Beibei, Jingjing, Huanhuan, Yingying y Nini. Representan respectivamente al pez, al panda, a la antorcha, al antílope tibetano y a la golondrina. Según las tradiciones populares chinas, originariamente indican prosperidad, felicidad, pasión por el deporte, armonía entre el hombre y la naturaleza, suerte. Armonía entre hombre y naturaleza puesta a dura prueba. Basta ver los boletines sobre calidad del aire en la capital.
Las mascotas fueron diseñadas por el artista Han Meilin. La elección de las mascotas, lanzadas mucho tiempo antes, vio una fuerte participación del pueblo chino: se organizaron varias consultas en internet que han atraído millones de entusiastas votantes.
Han Meilin
En un país donde las creencias populares y la superstición juegan aún, sobretodo en las zonas rurales, un rol fundamental, numerosos blogger chinos se preguntan si aquellos que en principio tenían un valor positivo, personifiquen hoy cinco malos presagios.
El panda Jingjing recuerda a los chinos la concentración de esta especie protegida en Sichuan, la región fuertemente ceñada por el terremoto a inicios de mayo.
Huanhuan representa la antorcha olímpica, objeto de fuerte contestaciones e incitaciones al boicot de los juegos durante su llegada a Pekín.
El antílope tibetano Yngying viene inmediatamente asociado a la sanguinaria represión de los monjes budistas en Tibet.
La golondrina Nini es típica del Weifang, localidad en donde a fines de abril setenta chinos perdieron la vida en un trágico incidente ferroviario.
Por ultimo Beibei es un esturión que vive en las aguas de Yangtzé, río tristemente famoso por sus frecuentes desbordes que han inundado a China y golpeado dramáticamente numerosos pueblos de agricultores.
Supersticiones a parte, del merchandising ligado a los símbolos y a las mascotas olímpicas el Bocog, el comité organizador de las Olimpiadas piensa de recaudar alrededor de 300 millones de dolares. Hay muchas bajo la forma de gadgets y confeccionadas para regalo. Como estas de aquí abajo.

Hay figuras para recortar, para colorear o para construir. Hemos encontrado también un reloj Swatch.


Otros blogs que hablan de las 5 mascotas : mi ventana de Jenny de Málaga y 20 minutos.es , Pekín 2008 presenta a sus cinco mascotas olímpicas.
agosto 8th, 2008 — Castellano, Historias

Es el souvenir ruso por excelencia, un símbolo del arte popular de este país y también mi padre me trajo una a su regreso del viaje a Moscu en ocasión de las Olimpiadas del 1980. Es la Matrioška (en ruso матрёшка), lo característico es que son muchas muñecas de diferentes dimensiones realizadas en madera, cada una de la cuales se inserta en una de tamaño mayor. Cada pieza (muñeca) se divide en dos partes siendo huecas en su interior, menos la más pequeña que se llama “semilla”, mientras que la más grande se llama “madre”.
Sobre su origen se cuentan diferentes historias. Hay quien afirma que la primera muñeca de madera compuesta de ocho piezas se construyó a inicios del Novecientos por el maestro Vasiliy Zvezdochkin y fue coloreada por el dibujante de libros infantiles Maliutin, profundo conocedor del arte popular de los pueblos rusos, el cual representó a la muñeca con el vestido tradicional local, llamándola Matrena (del latín mater, madre).
Otros afirman que la muñeca tenga otros predecesores. El término Matrioska esta considerado un diminutivo de Matrena y representa simbólicamente la figura materna y su generosidad, con la que se identifica muchas veces – también en la cultura occidental - la fertilidad de la tierra.
Las ocho pequeñas muñecas que componían la primer matrioska representaban, en orden de grandeza, una madre, una joven, un joven, una niña etc, hasta la ultima figura, la de un neo nato fajado.
En 1900 la “matryoshka” adquirió un reconocimiento internacional luego de que se expusiera en la exhibición mundial de París. Era el inicio de un verdadero boom y de la producción en masa iniciada en la ciudad de Sergiev-Posad vecina a Moscu. Las matrioskas fabricadas en Sergiev-Posad son consideradas de mayor valor por el cuidado de los detalles.
La matrioska más grande fue fabricada en 1913 y contenía un numero de record: 48 muñecas.
Otros nombres con los cuales se las conocen son: matreshka, matrioska, babushka

Justamente en Moscu se encuentra el Museo dedicado a este souvenir, se encuentra en el Federal Folk Crafts Center.

La pasión por este objeto ha contagiado a muchas personas, se estima que en el Reino Unido, hay numerosos “matryoshka” enamorados con clubes y catálogos de las amadas “matryoshkas”
Como se hacen las matrioskas.
Fuente: www.vor.ru, italiarussia.net
luglio 19th, 2008 — Castellano, Historias
“Parlare di un avvenimento che si sta svolgendo mentre sono al microfono, dire alla gente ciò che le immagini da sole non possono spiegare, e dirlo con chiarezza, trasmettere agli spettatori anche un po’ delle mie emozioni, è una cosa che mi esalta”
Tito Stagno
Inolvidables son sus palabras durante la transmisión televisiva del alunizaje de los astronautas del Apolo.
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Para algunos es una maravillosa realidad, para otros una fabulosa mentira, pero quién no se acuerda del día que el hombre llegó a la luna .
El hecho parece increíble pero la posibilidad de verlo en vivo en TV ha hecho del evento un fenómeno extraordinario: la transmisión vía satélite ha dado la posibilidad de poder verlo contemporaneamente en todo el mundo y fue así como todos se sintieron testigos de este histórico momento.

Una pregunta de la época era: ¿Que estabas haciendo el 20 de julio de 1969? o bien ¿qué hacías cuando el hombre llegó a la luna? y seguramente todos tendrían algo que contar. La pregunta sigue movilizando aún, y ya sea porque se lo vivió o aún no se había nacido, todos tienen algo que decir.
Teníamos 5 y 3 años y en casa veíamos el alunizaje por televisión. Si bien somos conscientes de que toda la familia estaba pendiente de que algo importante estaba pasando, sinceramente no entendíamos nada, solo se veían unas sombras. No sabíamos si era cierto o era alguna serie de ciencia ficción que pasaban en esa época.
Recuerdo muy bien esa noche. Había sido un día de mucho calor y había pasado el día con mis padres en el mar. Luego, después de la cena, fuimos todos a la casa de mis tíos que tenían televisor. Todos los parientes y primos reunidos en la sala, sentados en los sillones, con los ojos pegados a la pantalla para seguir el gran evento.

Con motivo de la fecha preparamos un treasury, una especie de juego vidriera que ofrece Etsy, seleccionando ítemes que recordaran al Apolo 11 y el alunizaje. Apenas lo publicamos ya aparecieron las primeras respuestas. Pocas veces logramos tantos comentarios.

Transcribimos algunos de los comentarios:
twolefthands I was probably at the beach, but I do remember the first moon walk…
withwallpaper I was still just a twinkle in my parent’s eye, but I like the theme!
NeedleinaScrapStack What a moment to witness! How amazing it is we can not visit the moon, but have the tecnology to WATCH people in the space! CRAZY!
lillyella I was but a twinke as well – but my parents were probably smoking pot -
downthestreet I was 9… Taos, NM, family vacation. What a happy stroll down memory lane!
pixiepaper I was waiting to be born, my mom was 6 month pregnant with me…
missbeahaven Well, July 20 is my husband birthday, so he was a little boy, probably eating cake. I, on the other hand, was just a twinkle in twolefthand’s eyes! (-:
scarletbeautiful i still had 6 years before I was made 
gracenapoleon at a dumb graduation party…age 12 afew of us left to go to someone’s house nearby to watch the momentus event…i’ll never forget. much more interesting than the party.
envejewelry …That was 8 years before I was born and I’m not even sure my parents had met yet! Must have been quite an incredible year!
friendlyfairies I was ironing, had my hair in big pink rollers in a vain attempt to straighten my natural curls… our TV was broken so we went across the street to watch it on the neighbors big color TV….
gallery32 I was just enjoying my 2 years of life
sumaleejewels Not yet born – but July 20 is my birthday!
anakim I was in a restaurant at Marseille France Watching in a B&W TV. It was a very exciting moment…
lusitania I was probably at the beach… I was 2 years old… I don’t remember…
giannabio I remember very well. I was 11 years old. My family and I went to my uncle’s house to follow the event, the first moon walk in black and white TV.
Tuscaloosa I was sitting on my dad’s lap in the family room watching on B&W tv. It was one of my very first memories!
foofoogal ground control to major tom. being a kid and having a blast…
Y a propósito, ¿a dónde estabas el 20 de julio de 1969?
febbraio 12th, 2008 — Castellano, Flores, Historias

Apenas florecen las violetas en el jardín huelo su perfume y me vuelve a la memoria una confección de perfume a las violetas que tenía mi tía sobre la cómoda en su dormitorio. Cada vez que iba a visitarla, me atraía esa botella, era increíble, uno de aquellos perfumes que tal vez hoy no esta muy de moda, demasiado dulce. Algunos años después recibí un alhajero Borsari, nombre que es sinónimo de la más grande industria de perfumes italiana de 1800 que contribuyó a transformar a la Violeta de Parma, en la fragancia que ceñaría el ochocientos.

La historia de aquel perfume remonta a hace ya tantos años, al tiempo del ducado de María Luisa, segunda esposa de Napoleón Bonaparte, Duquesa de Parma, Piacenza y Guastalla desde 1816 a 1847.
La soberana austriaca adoraba las violetas. Aún antes de su arribo en Italia, en 1815 escribía desde el castillo de Schonbrunn a su dama de honor en París: “Les ruego de hacerme tener alguna planta de Violeta de Parma con las instrucciones escritas para plantarlas y hacerlas florecer; espero que ellas germinen bien, ya que me vuelvo una estudiosa de botánica, y estaré contenta de cultivar una vez más este agraciada pequeña flor…”
Apenas arribada a Parma ella se ocupó personalmente de cultivarla, sea en el Huerto Botánico, sea en el jardín de la residencia veraniega de Colorno. La violeta de Parma era un cruce que pertenecía a la especie de la violeta olorosa.

también Josefina Beauharnais, la primera mujer de Napoleón, amaba a las violetas, al punto de bordar esta flor en el habito nupcial. María Luisa va más allá de la simple predilección: la violeta se convierte en su símbolo, se encuentra incisa o pintada en los platos, vajillas, abanicos, dedales, papeles, llegando al extremo de sostituir la firma o el monograma; en la corte los valets se visten de violeta y ella misma lleva capas de este color. Una pasión más que intima, de la cual quiere hacer participe al pueblo, tanto que dona dinero a quien le regala mazos de violetas durante sus paseos. Entonces da coraje a los monjes del secular Convento de la Anunciación a hacer investigaciones para saber como extraer la esencia. El trabajo paciente de los monjes llega al resultado esperado y la Violeta se convierte en el perfume oficial de la corte. Los primeros frascos de Violeta de Parma, producidos gracia a la habilidad alquimista de los monjes eran únicamente destinados al uso personal de la Duquesa María Luisa.
En 1870, diez años luego de la muerte de la Duquesa, la formula secreta inventada por los monjes pasó a Ludovico Borsari, hijo de un carpintero y propietario en la ciudad de una barbería. Estos lanzarán al mercado la esencia tan apreciada por María Luisa.
Hábiles creadores los Borsari realizaron cajas y confecciones preciosas y sobretodo bellisimos vidrios trabajados, que caracterizaron la producción Borsari 1870 por más de un siglo. Si se encuentran en Parma podrán visitar el Primer Museo Italiano de la Perfumería (via Trento, 30 / Ingreso: de lunes a viernes de 9 a13 hs y de 14.30 a 17.30 hs. – sábados, domingos y feriados solo grupos registrados).
El museo, dividido en dos secciones, recoge la historia de la Borsari, de sus productos y de la gráfica que ha vestido la fragancia parmesana.
febbraio 9th, 2008 — Castellano, Historias
Como habíamos escrito precedentemente, en el pasado, en las casas se usaba el “prete” para calentar las camas durante el invierno. Hoy hemos recibido una narración del pequeño Andrea, el hijo de nuestra querida amiga Letizia, que a solo ocho años nos cuenta como era la vida en los años cuarenta, época en que sus abuelos eran jóvenes. Una bella recolección de anécdotas, que nos confirma que también en su casa de invierno se calefaccionaban con el “prete” y la “suora”. A ustedes,
Mis abuelos me cuentan… di Andrea Lucchetta
Yo tengo aún cuatro abuelos: dos que viven conmigo y dos que viven en Calabria.
Los que viven conmigo se llaman abuela Orietta y abuelo Gianfranco. La abuela nació en Jesi el 30 de mayo de 1939 mientras que el abuelo nació en Roma el 11 de abril de 1938. Son casi coetáneos y sus historias son comunes.
Muchas veces mi abuela me cuenta episodios de su vida cuando era niña, mientras que conozco un poco menos la historia de mi abuelo. Mi abuela a veces me muestra algunos documentos, por ejemplo sus boletines o algunas fotos.
He notado que muchas cosas son diversas respecto a hoy día: el modo de hacer las compras, el estilo de vida, el uso de los electrodomésticos y otras cosas.
Cuando la abuela era pequeña, distinto era el modo de hacer las compras. De hecho no existían los supermercados o los centros comerciales , los distintos productos se compraban en negocios específicos como la carnicería, la panadería y la farmacia. Este ultimo era un negocio particular donde era posible comprar la conserva para hacer el salsa, la pasta suelta, los embutidos, el azúcar, el café, las especias y hasta el alcohol para hacer los destilados y licores en casa para las fiestas natalicias. Hilos, agujas, alfileres, y la cintas métrica en cambio se podían adquirir en las mercerías. Algunas cosas las venían a vender a casa como por ejemplo la leche. A la mañana llegaba el lechero en bicicleta y llenaba los contenedores que luego dejaban delante al portón. Ocasionalmente pasaba un señor que, siempre en bicicleta, vendía jabones perfumados, encajes e hilos. En verano a la tarde, estaban los Venecianos, dos señores que guiaban la “navetta”. La “navetta” era un tándem con, en lugar del cesto, un gran contenedor para el helado. Un cono costaba solo 10 liras. Muchas veces sucedía que por el calor el helado se derretía y los Venecianos invitaban a los niños a llevar un vaso.
Además era diferente el estilo de vida. Muchas cosas se preparaban en casa, las prendas de vestir, los licores y los alimentos. Por ejemplo la pasta, “tagliatelle”, “cappelletti” o también la elaboración de la carne de cerdo para hacer el jamón, las salchichas, los salamines y los chorizos para colocar en la pizza siempre hecha en casa.
A veces se hacía también el jabón. Se compraba al carnicero la grasa de cerdo que luego se hacía hervir con soda caustica para obtener jabón para lavarse y lavar la ropa.
Había también numerosas actividades artesanales. Seguido se sentía gritar por la calle al hombre que ajustaba los paraguas o al afilador que afilaba cuchillos y tijeras. Pasaba también el cacharrero, un hombre que reparaba las cacerolas de barro, jarros y platos. Estaban luego los estañadores, los cordeleros, los jaboneros y los zapateros.
También en aquellos años había en Jesi algunas actividades industriales. Mi bisabuela – Angela – trabajaba los fósforos en SAFFA. Se trabajaba también con los gusanos de seda y con la remolacha azucarera. Mi abuelo Franco con casi 18 años trabajaba en la fabrica azucarera y estaba encargado en la cortadora de las remolachas.
Los días trascurrían en el trabajo para los adultos mientras los niños iban a la escuela. La familia se reunía siempre para el almuerzo. La cena se hacía muy temprano porque no había luz eléctrica y se iba a dormir a las 21:00 sobretodo en invierno dado que faltaba también la calefacción.
En primavera y en verano los niños jugaban en la calle porqué no había peligro.
Las calles no estaban asfaltadas pero eran blancas. Había pocos faroles y tenían solo una lamparita. A veces mi abuelo con sus amigos se divertía tirándole piedras para romper la lamparita. En verano pasaba un camión que mojaba las calles para que no hubiera polvareda. Había muy pocos autos, y no había autobús. Los medios de trasporte eran la bicicleta, la motocicleta y el sidecar.
Las comidas eran muy frugales: en el almuerzo se comía caldo de carne o pasta (tocino, manteca, mejorana, agua y sal), el segundo no había nunca. A la noche se comía la carne utilizada para preparare el caldo del día o también la mortadela, raramente pescado. De hecho éste se compraba solo cuando llegaba Aldo, el vendedor de pescado, que traía sardinas y pescado azul. La cena de invierno estaba constituida sobretodo por legumbres. Se comía mucho contorno a base de papa, coliflor, ensaladas y hierbas de campo que recogía tía Rosa. Siempre estaba presente la manzana.
Las meriendas eran a base de “panzanella”, o sea pan – vinagre y poco aceite, o pan y medio tomate o bien pan, vino y azúcar. El sábado era un día de fiesta. La abuela cuenta que iba al horno del tío Ercole, para bañar a todos sus sobrinos y luego de la ducha estaban listos los muñecos de “ciambellone” (bizcochos con forma de muñecos).
Los domingos la comida no era muy diferente al resto de la semana. La única cosa que cambiaba era la presencia de la pasta, a veces hecha en casa, en lugar del caldo.
Muy seguidas eran las vigilias donde las comidas se saltaban para respetar el ayuno. Durante las fiestas de Navidad, Pascua y Patronales las comidas eran en cambio más ricas de hecho aparecían las carnes asadas, los dulces hechos en casa como el “ciambellone”(bizcocho o rosquillas) y las “crostate”. En carnaval era común preparar “castagnole” y “cicerchiata” mientras a San Giuseppe se hacían los “maritozzi”(bollos).
Los electrodomésticos no existían o eran muy rudimentarios. Nadie tenía la televisión en casa, entonces se iba del cura a ver programas como por ejemplo “Canzonissima” o “Quiz” con Mike Bongiorno. Casi todos en cambio tenían la radio para escuchar las prime ras transmisiones como por ejemplo “Bianco e Nero” con Corrado y el Noticiero. En lugar del actual estéreo estaba el gramófono.
No había lavarropas, entonces la ropa sucia se lavaba a mano en los lavaderos públicos donde iban llevando en cestos las prendas y el jabón hecho en casa.
Faltaba también la heladera, así en verano para mantener la manteca y tener agua fresca se compraba la barra de hielo a un vendedor ambulante de nombre Fume.

Las casas se aclimataban con estufas a leña o a carbón porqué faltaban los calderas. De invierno para calentar a la cama se usaba el “prete”, o sea una estructura de madera donde se apoyaba un bracero. Algunos acostumbraban ir a la cama con una botella con agua caliente para calentarse.
Los juguetes eran pobres y frecuentemente hechos a mano. La abuela quería mucho a sus muñecas de tela. A los 8 años, para la Befana, recibió una muñeca de porcelana que aún conserva en casa. Sucesivamente llegaron las primeras muñecas de celuloide. Cada septiembre en las fiestas de San Settimio recibía una nueva.
Los juegos al aire libre eran fantasiosos y simples. Campana, cuerda y escondida eran los juegos preferidos de mi abuela Orietta mientras “a palline”(bolitas o canicas), “figurine”(figuritas o cromos) y “battimuro”, o sea tirar la moneda o chapita al muro, eran los juegos de mi abuelo Franco. Pero su juego preferido era el de la pelota de trapo. El abuelo siempre en el verano, con sus amigos hacían también la carrera de los “carioli”, que eran construidos por ellos mismos, tomando los cojinetes (ruedas con bolitas) en la Savoia Marchetti.

Raramente iban al cine pagando un billete de 15 liras o habiendo ganado el boleto de ingreso gratuito en la mano frecuentando catequismo o haciendo el monaguillo. Los domingos la abuela iba a misa y tenia que vestir un velo en la cabeza como todas las mujeres.
En aquella época había escuelas privadas y publicas. La abuela Orietta y el abuelo Franco frecuentaron el jardín infantes y la primaria en la escuela privada de las Hermanas Giuseppine y el Colegio Pergolesi. Cada año debían sostener un examen ante una comisión de jueces de la escuela publica.

Vestían delantales negros y no a cuadros azules como el mio. Terminada la escuela primaria para inscribirse en la escuela secundaria se debía sostener un examen de admisión o se podía elegir de frecuentar el “avviamento” (orientación). Tanto uno come el otro tenían el mismo tiempo de duración, pero solo la escuela secundaria habilitaba al liceo o al instituto técnico comercial u otros institutos.
Al año siguiente del nacimiento de mis abuelos comenzó la segunda guerra mundial. Para ellos fue mas que nada un juego porqué ambos, muy pequeños, cambiaron de casa y fueron a vivir al campo junto a otras familias. La abuela cuenta que le gustaba mucho salir a la mañana para ir a cuidar a loa pavos y a los cerdos junto a otras niñas. Se divertía también viendo a sus padres cosechar el grano. La única cosa que recuerda con miedo es el sonido de la sirena que advertía el inicio de un bombardeo y por lo tanto la obligación de repararse en un refugio. El abuelo no amaba ir a los refugios, entonces con su tío se quedaba al intemperie buscando reparo bajo los arboles.
Luego de 5 años volvieron a casa porqué la guerra había terminado, pero en la ciudad aún estaban los americanos, los ingleses y los polacos que siendo tropas amigas distribuían a los niños chocolate, caramelos, leche en polvo, “chewingum” (goma de mascar o chicle) y pan blanco.
febbraio 6th, 2008 — Castellano, Historias

Dormitorio, en primer plano el calentador llamado “prete”, una estructura de madera con un calentador para las brazas. Museo Etnologico Monza e Brianza
Esta mañana en la lección de Medicina estuvo el Prof. Giuseppe Fatati, Presidente de la Associazione di Dietetica e Nutrizione clinica. Fatati habló de la obesidad y de sus complicaciones, de mecanismos moleculares y del rol de los factores ambientales.
Bien, tal vez les parecerá estrafalario, pero una de las teorías propuestas para explicar el aumento de la obesidad también en la sociedad italiana, es porque en nuestras casas tenemos la calefacción y la temperatura ambiente elevada. Esto no favorece el desarrollo y el funcionamiento de un tejido que se llama tejido adiposo cafe cuya función es la de producir calor.
Fatati termino así hablando también de “prete” y “suore”. ¿Que eran “le suore”? Eran los calentadores bajos con boca ancha y un mango, dentro de los cuales se colocaban las brazas retiradas de la cocina económica o de la “rôla”, con los cuales se calentaba la cama. Pero la “suora” a nada servía sola: este se utilizaba adentro de un arnés hecho con madera curvada, una especie de puente que permitía al calentador cumplir con su función entre las sabanas, sin quemarlas. Este arnés, en la fantasía popular, que es siempre desacralizante en sus definiciones, era llamado con un nombre que debía constituir en un momento el completamiento y oposición del calentador, el cual era de hecho la “suora”, por lo tanto “prete” lo llamo el chisme, permitía el calentamiento nocturno de las camas, en las habitaciones congeladas.
¿En fin era mejor cuando en casa hacia más frío y uno se calentaba con el “prete” y con la “suora”? No es solo una curiosidad, hay también un fundamento científico.
¿Que dicen? Ahora que saben esto, ¿no tienen la tentación de apagar la calefacción y de buscar en el altillo una vieja estufa?